Que los hábitos de los consumidores están cambiando, es un hecho. Muchos consumidores, empiezan ya a mostrar conciencia medioambiental, y de ahí el crecimiento de los productos ecológicos, el auge del veganismo, el eco-friendly, zero waste…

Esta concienciación se extiende a otros campos, hasta llegar al mundo de la moda.
Emerge así con fuerza el slow fashion como solución dentro de la segunda industria más contaminante del planeta.

Si, la segunda. ¿Pero, por qué lo es tanto?.

¿Cómo es posible que sólo las petrolíferas adelanten a la industria textil en niveles de  contaminación?
Son muchos los factores desencadenantes de este gran desastre.
No es sólo que al producirse las prendas no se tengan en cuenta procesos respetuosos con el medioambiente, sino que también hemos de valorar todo lo que ocurre después de que
anualmente, se hayan fabricado 100.000 millones de prendas en todo el mundo .

¿Qué ocurre con las prendas que se venden?. ¿ Y con las que no?

En el caso de la ropa que compramos y que termina en nuestras casas; una vez
ya no la queremos y si no la regalamos a un conocido, sólo podemos tomar 2 decisiones:
La peor sería tirarla a la basura, ya que lo que hacemos en condenarla a que termine en un vertedero generando gases tóxicos.
La mejor opción, es depositarla en el contenedor textil, ya que será reutilizada o reciclada.
El caso de la ropa que se acumula en los stocks de la empresas textiles es parecido.

El empresario ha de decidir cómo dar salida a esos stocks, siendo en ocasiones un gran  quebradero de cabeza. Tanto si llega desde el contenedor como si lo hace desde una empresa, todas las prendas que llegan a Koopera, preferentemente, y si están en buen estado, las reutilizamos. Es la manera más sostenible de consumir moda, y de ofrecer un consumo responsable. En Koopera, llevamos 30 años ofreciendo moda sostenible en nuestras tiendas, a un precio medio de 4€. Tiendas desde las cuales también nos encargamos de cubrir las necesidades del vestir del más necesitado.

Cuando las prendas ya no están en buen estado para ser reutilizadas, es imprescindible dar soluciones en reciclaje textil.

En Koopera cada día investigamos para poder ampliar estos recursos, creando nuevos productos como alfombrillas para coches, paneles de aislamiento para la construcción, e incluso hilo para la confección de nuevas prendas. Las prendas que ya no están en condiciones para ser recicladas, se llevan a plantas energéticas donde se transforman en electricidad. Lo más importante, siempre es no generar más residuos a un planeta para el cual, en unas pocas décadas, de no cambiar nuestros hábitos de consumo, el cambio climático ya no será algo “por llegar”. La industria de la moda es el primer eslabón de la cadena que termina en el consumidor, quien ha de hacer uso de la moda de manera responsable.

Para que el futuro sea más verde, es necesario que tod@s hagamos pequeños cambios  junt@s.

Desde cada ciudadan@, pasando por empresas, llegando a los gobiernos.
Gracias a tod@s los que apoyáis proyectos como el nuestro. La suma de muchas pequeñas acciones, dará paso al gran cambio.

Sólo el 7% de los españoles consumen moda sostenible.
Un índice muy bajo si comparamos con Reino Unido y Alemania que se acercan al 40%.

¿Sabes que de media sólo usamos el 20% de la ropa que tenemos en nuestros armarios?
Dona la ropa que no utilices y estarás cuidando el medioambiente, ayudando a generar trabajos de inserción y garantizando el acceso digno a la ropa de las familias más necesitadas.

Se calcula que de media en un armario, se almacenan 22 prendas que a pesar de no ser usadas, ni se donan ni descartan.
¿Te ocurre lo mismo?

Sólamente el 12% de la población española, descarta ropa de sus armarios regularmente.

La industria del fast-fashion ha hecho que en apenas 15 años, la producción de ropa en todo el mundo se haya duplicado.

y tu, ¿Tienes la misma cantidad de ropa ahora mismo que hace 15 años? Si tienes ropa acumulada que no usas, dónala. Encuentra aquí tu contenedor más cercano y colabora con un proyecto social